El arbitro Massimo Busacca tuvo unas ganas terribles de mear cuando estaba arbitrando un partido en Qatar, y tal cual le vinieron las ganas se sacó la verga en medio del partido y regó el campo con su orina.
El arbitro Massimo Busacca tuvo unas ganas terribles de mear cuando estaba arbitrando un partido en Qatar, y tal cual le vinieron las ganas se sacó la verga en medio del partido y regó el campo con su orina.